Antiguamente el concepto de impresión se definía cómo la acción de dejar una marca en tinta, de un dibujo, un escrito, una fotografía, etc..., encima de papel, al ser presionado contra un gravado, molde, etc..., en la prensa.
Hoy en día esta definición queda obsoleta gracias a las nuevas tecnologías y a las necesidades cada vez más innovadoras y elaboradas del mercado.